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Guerra en el Puerto de Róterdam: HARC Team vs Narcos

El puerto de Róterdam se ha convertido en el escenario del mayor duelo entre policías y narcotraficantes a nivel global. No se trata de una guerra que implique el uso de las armas (sí en otros puntos de Holanda, donde los crímenes relacionados con el tráfico de drogas están muy presentes). Es un enfrentamiento entre Inteligencia y Contrainteligencia en el que el HARC (Equipo Hit and Run Cargo), el equipo liderado por la Aduana holandesa, contrarresta los múltiples intentos de introducción de colosales alijos de cocaína a cargo de la alianza establecida entre mafias sudamericanas y europeas, con colombianos, mexicanos, holandeses, británicos, balcánicos y españoles como actores más destacados.

Las estadísticas de los últimos años resultan demoledoras, y señalan que el HARC Team de Róterdam ya incauta más de 40 toneladas de cocaína al año, una cifra que se equipara, por ejemplo, a la cantidad de esa droga que se decomisa en la tradicional puerta de entrada de Europa, España. Esa cantidad, alcanzada en 2020, supera en mucho a la del año anterior, y no digamos a la de 2019 y 2018.

 

En 2020, el último año con datos oficiales, el equipo Hit and Run Cargo (HARC) interceptó en el Puerto de Róterdam un total de 40.641 kilos de cocaína»

 

Así, el equipo HARC, asociación de Aduanas, FIOD, Policía del Puerto y el Ministerio Público, interceptó en 2018 una cantidad de cocaína en el Puerto de Róterdam que en su momento supuso un récord histórico. De este modo, y después de que las incautaciones de polvo blanco disminuyesen en 2017, en 2018 se decomisaron un total de 18.947 kilogramos, más de tres veces más que el año anterior. Como se ha dicho, ese número se queda ya muy pequeño en 2021. Además de la cocaína, los HARC interceptaron 3.378 kilos de hachís, 241 kilos de marihuana y 58 kilos de heroína.

Entre los hallazgos más curiosos de ese 2018 destacó uno efectuado durante un control en el puerto en el que la Aduana interceptó un cargamento de cocaína de 1.300 kilos con un valor mayorista de unos 30 millones de euros. Se encontró en un recipiente con bloques de hígado de pollo congelados. La cocaína estaba escondida entre los palés de carne de pollo. Otro escondite que llamó la atención ese año fue el depósito de gasolina de un Range Rover. En él se encontraron 42 kilos de cocaína.

HARC Team

En el período próximo a la Navidad, el equipo de HARC detectó varios envíos de cocaína en el puerto con un peso total de casi 4.000 kilos. Estas aprehensiones se encontraron en una amplia variedad de escondites, desde estructuras de contenedores hasta envíos de pescado y frutas tropicales. Uno de los lotes, un gran decomiso de 2.500 kilos, se halló en un contenedor de melones en un barco procedente de Brasil. El contenedor se descargó en una terminal del Maasvlakte. Los diez lotes encontrados a finales de diciembre procedían de América del Sur. Los países de origen incluyeron Surinam, Brasil, Ecuador y República Dominicana.

2019 fue un punto de inflexión, pues las autoridades superaron con creces las 30 toneladas de cocaína incautadas. El equipo HARC interceptó 33.732 kilos de cocaína en el puerto de Róterdam ese año, casi el doble de la cantidad de drogas encontrada en 2018, cuando el equipo de HARC interceptó los ya conocidos 18.947 kilos. Además de la cocaína, se interceptaron 519 kilogramos de heroína, 195 kilogramos de marihuana y 86 kilogramos de metanfetamina.

La policía portuaria y la Aduana detuvieron a 152 sospechosos en las terminales, porque no podían identificarse y se encontraban en lugares donde no se les permitía estar»

 

Un hallazgo relevante tuvo lugar en abril de 2019 durante un control en una empresa de transporte en De Lier. El HARC encontró una gran cantidad de metanfetamina y ketamina. Las drogas estaban escondidas en cajas de muslos de pollo congelados. Los estupefacientes, con un valor en la calle de decenas de millones de euros, estaban destinados al Reino Unido.

mangos para ocultar cocaína en Róterdam
HARC Team

Entre los métodos más repetidos para el ocultamiento de la cocaína, además de las muy conocidas bananas, otros tipos de frutas también fueron empleadas. Así, en 2019, el equipo de HARC encontró drogas entre barriles de pulpa de fruta, pero también entre envíos de mangos y melones. Otras tapaderas de interés fueron, por ejemplo, azúcar, troncos y zumo de limón. En diciembre, el equipo realizó otro hallazgo con una llamativa carga lícita como disfraz, cuando se encontraron 255 kilos de cocaína entre sílice en polvo. El polvo de sílice se utiliza a menudo en la industria del hormigón.

Ya en 2020, el último año con datos oficiales, el equipo Hit and Run Cargo (HARC) interceptó en el Puerto de Róterdam un total de 40.641 kilos de cocaína. Esto es casi 7.000 kilos más que en 2019. Además de la cocaína, el equipo de HARC también interceptó otros tipos de drogas. Por ejemplo, en el puerto se incautaron 22 kilos de metanfetamina, 54 kilos de heroína y 748 kilos de marihuana.

cocaína puerto de Róterdam
HARC Team

Los traficantes son cada vez más inventivos en sus métodos de introducción y ocultamiento de las sustancias. Por ejemplo, la Aduana encontró un envío de drogas en un contenedor cargado de automóviles. También se encontraron drogas en contenedores con artículos médicos y medicinas. Por otra parte, en el mes de diciembre se interceptó una cantidad récord de 7.620 kilos de cocaína. Todo ello apunta a una tendencia a que se envíen alijos de mayor tamaño. Por ejemplo, el año pasado se interceptaron hasta doce envíos de más de 1.000 kilos.

El HARC Team también comenzó a combatir con firmeza la corrupción o la infiltración de ‘rescatadores’ de cargamentos de drogas dentro del Puerto de Róterdam a lo largo del pasado año. En esa línea, la policía portuaria y la Aduana detuvieron a 152 sospechosos en las terminales, porque no podían identificarse y se encontraban en lugares donde no se les permitía estar (se realizaron un total de 281 detenciones). En algunos casos, las personas que tenían que sacar las drogas de los muelles fueron encontradas en contenedores especialmente preparados donde se escondían.

Dependiendo de la sustancia que se decomise, extraerla del lugar en el que se esconde puede ser muy peligroso. Debido a procesos naturales, algunas cargas generan gases tóxicos que pueden ser mortales en altas concentraciones. El contenido de oxígeno en el contenedor también disminuye rápidamente durante el viaje a los puertos y, como resultado, aumenta el porcentaje de monóxido de carbono. Por lo tanto, los miembros del equipo HARC utilizan equipos de seguridad especiales y siguen procedimientos especiales para poder interceptar y luego destruir cargas de drogas sin peligro.

La guerra contra el tráfico de cocaína continúa muy abierta en 2021, como demuestran los últimos hallazgos de la Aduana. Los narcos emplean sistemas cada vez más sofisticados y se apoyan en el volumen inmenso de mercancías lícitas que se mueven en el puerto (más de 10 millones de contenedores al año) para seguir operando. En paralelo, el equipo HARC lucha sin cuartel y con el apoyo de otras fuerzas de seguridad internacionales, tales como la NCA de Reino Unido, la DEA de Estados Unidos o la Udyco Central de España.

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